La esposa de mi jefe es muy celosa, y lo llama varias veces al dia al despacho para preguntarle que hace y cuando volvera a casa; la verdad, lleva alguna razon, porque en una de esas llamadas yo estaba debajo del escritorio haciendole una mamada, y en cuanto colgo despues de mandarle un beso, el muy cerdo me cogio de las caderas y me metio su polla hasta el fondo.