Esta tarde entré en una sala de Skype para desahogarme y porque me sentía solo; realmente la gente que habla por ese chat parece necesitar ayuda; como yo que piensa que la vida es una conspiración contra mi persona. Encontré a una mujer que hablaba bastante claro, una confianza bastante grande en si misma; sin complejos; prometía estar buena.
Sabado, sabadete, cena y polvete, dice el refran, aunque estos dos se han saltado la comida y se han ido directamente a la cama, tan deseosos estaban de encontrarse.