El profesor de historia de mi facultad está bastante bueno y tiene fama de ser un salido porque ya se ha tirado a varias alumnas. Como yo estoy siempre cachonda y con ganas de follar me fui a su despacho para intentar ligarmelo, y no me costó mucho porque en cuanto le enseñé las increíbles tetas naturales que tengo el tío se volvió loco.
El es un pervertido, lo tiene claro, y ella se lo recuerda en varias ocasiones, pero como el dice “no es ilegal” con lo cual, un poco de mantequilla y al hoyo, que como bien dice el dicho, con paciencia y saliva se la metió el elefante a la hormiga.
Una chica vuelve a casa despues de las clases cuando unos pervertidos la agarran, y llevandola a un descampado empiezan a abusar de ella. Aunque al principio ella se resiste, pronto se muestra de lo mas colaboradora.