El mecanico ha venido a cobrar el arreglo del coche, pero en este momento esta mujer no tiene dinero en casa. Como el tio no quiere irse sin cobrar, ella inventa otra forma de pago aprovechando que el marido no esta en casa.
Un repartidor no queda contento con el dinero que le paga su clienta, y se enfada tanto que no duda en tirarse sobre la tia y cobrarse en carne lo que cree que debe pagarle.
Esta tia se ha encontrado que esta corta de dinero para pagar las reformas de casa, y su presupuesto no le llega para el electricista. Intenta llegar a un acuerdo con el, pero pronto se le ocurre como llegar a un pago satisfactorio.