En el pasado mes de Julio en Sinalóa (México, lindo y querido, mucho por mi) coronaban a Laura Elena Zuñiga Huizar como reina de la belleza de aquel estado. En noviembre viajaba a Bolivia y obtenía el galardón de Reina Hispanoamericana de belleza. Y es bella, muy bella, tan bella y con una sonrisa tan bonita que hubiese tenido a medio mundo a sus pies a poco que se esforzase.