Y, es que los hombres, nos ponemos muy bobalicones ante la exuberante belleza que emana una mujer por todo los poros de su piel y en este caso concreto los pechos.
La chica, que va a la lavanderia a hacer la colada, aprovecha tambien para lavar la ropa que lleva puesta. Alucina con la cara de baboso que se les queda a los demas clientes, que pronto a cambia a la de bobos al saber que es una broma de camara oculta.