Cuando uno va a la peluqueria ya vas con el hecho aceptado de que van a mojarte el pelo, pero no de que casi van a ducharte para eso; aunque parece que ante la vista de una chica guapa como que aguantas carros y carretas, jeje.
Esta es la otra cara de algunas mujeres con mala leche que se empeñan en gastar bromitas a sus maridos o amigos para reírse un ratito, el problema es que son bromitas demasiado pesadas...
Ten amigos para esto... Como siempre uno currando y el otro mirando, y para colomo el pobre currante se lleva un golpe en sus partes gracias a la broma del vago que se habrá estado acordado de sus difuntos un rato largo.
Hay que tener mala leche para poner en un compromiso así a la gente. Hombre, reirte te ries un rato pero al tío que le gastan la broma se le queda una cara de tonto que no veas y encima cuando quiere justificarse...
Este es uno de los videos con los que te quedas con la boca abierta. Aparece un supuesto suicida y todo lleno de policias junto con francotiradores rodeándolo. En cuando se descuida un momento, de un disparo le vuelan la pistola de la mano si hacerle ni un rasguño, imagínate con qué cara se queda el tio...
Hay que tener mucho cuidado con las bromas que se gastan en televisión porque puede haber algún transeúnte experto en artes marciales que joda la fiesta en cuestión de un segundo...
Como el ver los sustos de los demás gusta a todo el mundo, pues este popular programa tiene su versión asiatica. Aquí te entrevistan después de darte el susto padre, y claro, algunos se lo toman con buen humor, pero a otros se les queda una cara...
No es una oferta mal hecha, es la formula de esta broma dedicada a los hombres, que cuando ven una chica en ropa interior pierden todo poder de raciocinio.
Se ve que los bebes ahora toman alimentos que los hacen crecer a ritmo acelerado; o al menos eso pensaran estos pobres panolis victimas de una camara oculta al ver las domingas del bebe que supuestamente estaban cuidando.
Y, es que los hombres, nos ponemos muy bobalicones ante la exuberante belleza que emana una mujer por todo los poros de su piel y en este caso concreto los pechos.
La chica, que va a la lavanderia a hacer la colada, aprovecha tambien para lavar la ropa que lleva puesta. Alucina con la cara de baboso que se les queda a los demas clientes, que pronto a cambia a la de bobos al saber que es una broma de camara oculta.