Categoría: bestialidades | Visitas: 71378 | Fecha: 09-03-2010
Harto de que las veinteañeras universitarias fueran a su casa para intentar venderle productos para el viaje de fin de curso y el decirles que no lo molestaran más, pagó el pato una jovencita que, aunque se hizo la tonta, sabía perfectamente que el estaba mosqueado pero era una zorrita a la que le gustaba el sexo extremo y violento. Cuando ya lo saca de sus casillas, él reacciona metiéndola con fuerza en casa pero en cuestión de dos segundos surge la chispa y lían una escena porno brutal...