Categoría: amateur | Visitas: 624 | Fecha: 02-11-2009
Lo de que el aburrimiento en esta sociedad está llegando a límites insospechados, es literal, porque como siempre ha ocurrido, ante momentos de aburrimientos siempre vienen ideas para superarlo.
Esto es lo que se le ocurrió a esta ama de casa (y probablemente al marido) un día que ya no podía más. Decidió tener su propio consolador, pero no uno cualquiera, sino un megaconsolador de proporciones inauditas. Seguramente comenzaría por usar el consolador como remedio para el aburrimiento, pero después ya metió incluso la cámara como cómplice de su juego y por eso vamos a poder disfrutarla aquí.