Cuando conocí a esta chica que era la prima de mi colega pensé que era una sosa y una aburrida, pero el primo me conto que era una obsesa del sexo y que sus padres incluso la habían llevado a terapia porque con 20 años no les parecía normal; ahora es mi novia, sus padres están encantados con que al parecer haya sentado cabeza, y yo alucino con los lotes de pegar que nos pegamos.