Esta empleada del hogar se sorprendio bastante cuando recibió una llamada de su señor pidiéndole que fuera algunas horas a trabajar en pleno puente; lo que no le explicó es que su mujer se había ido al pueblo con los hijos, y que él, a solas en casa, le había preparado unas labores muy especiales, la primera dejarse follar a placer.