Ya lo decia mi abuela, las mujeres conforme se hacen mayores van perdiendo la vergüenza, y ese dicho se cumple a la perfeccion con esta madurita, que harta del simplon de su marido que la abandona cada fin de semana para irse de putas, ha decidido tomarse la revancha y liberarse, y su primera victima ha sido un tio que ha conocidio en el cine y al que se ha follado en los aseos del local.