A esta enfermera la putearon bastante cuando reasignaron personal y la pasaron al turno de noche; asi, las horas, sobre todo en el fin de semana cuando ella se iba de juerga, se le hacen muy larga. Pero no hay que por bien no venga, y a falta de pollas que tirarse, al menos tiene el tiempo y la intimidad necesarios para liarse a masturbarse como loca, y darse un meneo en el culo con sus consoladores que la dejan relajada y la entretiene bastante.