Mi mujer hace poco que ha tenido a nuestro gemelos, pero increiblemente, a pesar de las malas noches y las molestias propias de una recien parida, no ha perdido para nada las ganas de follar; es mas, parece que ahora esta siempre cachonda, y en cuanto acuesta a los peques ya me esta lanzando miradas lujuriosas que me dicen muy claro lo que quiere.