follando con una guarra por preguntar la direccion
Este repartidor tenía que hacer una entrega en una casa donde no le contestaba nadie, y entonces se le ocurrió preguntar a la vecina si podía quedarse con el encargo; y entonces tuvo la mala suerte (o buena, según se mire), de encontrarse con esta guarra, que si bien le hizo el favor que le pedía, aprovechó la oportunidad para follárselo por haber llamado a su puerta.