Estaba cantado, cada día se sentía más atraída por el hijo de su padrastro y pese a que no se llevaban muy bien, le resultaba imposible pasar por su lado y no fijarse en el paquete que se gastaba el chico. Una mañana que se quedaron solos cruzaron las miradas y se desató la chispa, follando en el salón y grabando la follada que a continuación vereis.