Los padres contrataron a este profesor particular para que ayudaran a esta universitaria a sacar el curso adelante y dejara de repetir; pero lo que no sabia es que en cuanto lo conocio, la chica se dejo de pamplinas, le dijo que no queria estudiar ni una pizca, y que las horas que pagaban sus padres las iban a dedicar a follar. Y aunque su actitud no fue muy recta, por supuesto que acepto sus condiciones.